Descamisados

COMUNICADO: La persiguen a Cristina, quieren condenar al pueblo.


01 de julio de 2016

Descamisados

Comunicado de la Mesa de Conducción Nacional de Descamisados

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En cadena nacional privada los gorilopolios mediáticos bombardean con imágenes de allanamientos y atropellos en búsqueda de bóvedas y valijas, de papeles reveladores y cofres secretos. Están asociados con el partido judicial que recrudece la ofensiva contra la presidenta Cristina Fernández de Kirchner. Y su punta de lanza es el juez pistolero que alguna vez figurara en la servilleta del Ministro menemista Carlos Corach.

Esta ofensiva mediático judicial tiene dos objetivos: uno distractivo de las políticas antipopulares de este gobierno de derecha, pero otro, el más profundo, se plantea ir por la destrucción del capital simbólico de más de una década de independencia, que con sus acierto y errores construyó un país más justo.

En su revancha de clase la derecha en el poder persigue a Cristina con la pretensión de condenar a un pueblo que se animó a ser feliz, a ser sujeto de su propio destino.

Es cierto que los que están garpando las consecuencias de la brutal implementación de las políticas de ajuste de Mauricio Macri y su banda de CEOs, son los trabajadores y los más humildes; no sus dirigentes.

Sin embargo, la agenda de los medios de comunicación está poblada de chorros, vendepatrias y oportunistas que no tienen un carajo que ver con los miles y miles de militantes que dejan la vida a cambio de nada en la construcción del sueño colectivo de una Patria más justa, más libre y más soberana. Como tampoco tienen un carajo que ver con los millones y millones de laburantes que siguen confiando en el peronismo como la única propuesta política que les permita recuperar un nuevo ciclo de conquistas.

No comprendemos ni el sentido de oportunidad, ni los argumentos de la salida de algunos compañeros del bloque. También da bronca, escuchar a los compañeros que se quedaron acusar de traidores livianamente a quienes no abandonaron el campo popular, si no, un bloque legislativo cada día más ineficiente. Y con sus acusaciones para todos lados se creen dueños de un certificado de pureza que los hace dueños de Cristina y de lo que ella representa.

Porque en definitiva, lo que da más bronca todavía, es que por incapacidades propias, el Poder Legislativo dejó de ser una trinchera eficaz para dar batalla a un enemigo que tenemos en la vereda de enfrente, no al lado, y que cada día se fortalece en su guerra por aniquilar el bolsillo de los trabajadores para llevarlo a las arcas de los grupos económicos.

No vamos a ser espectadores ante la atomización que alimenta la agenda de las corporaciones mediáticas y que están perfectamente combinadas con la persecución montada sobre los dirigentes bajo la estigmatización generalizada de la corrupción.

No vamos a ser parte de los que abandonan la vocación de mayorías refugiándose en un progresismo que huele a gorila.

Separar peronismo y kirchnerismo es una operación que vienen haciendo los medios hegemónicos apuntalados por un sector reaccionario y liberal del peronismo pero también de un sector del kirchnerismo que lo plebeyo y obrero del peronismo le molesta desde el progresismo que piensa con la heladera llena.

La construcción de una línea política, es un ejercicio que requiere mayor esfuerzo que un simple discurso de ocasión condescendiente con la expectativa de una mágica restauración popular, pero también de la urgencia oportunista que intenta dar respuesta a una coyuntura fluctuante y contradictoria en la desesperación táctica de andar juntando en la misma bolsa iniciativas antagónicas entre sí. .

Pero cualquiera fuese la estrategia que se trace el movimiento nacional y popular no es posible construirla sin una defensa cerrada de su capital simbólico, de su derecho a soñar en una patria más digna, de delimitar las conquistas populares respecto de los personajes nefastos como Lopecito y tantos otros que medraron personalmente en los tiempos del gobierno popular.

Reivindicamos el sentido propio de la militancia, esto es ratificar el camino de construir mayores niveles de organización política. Y una organización política, reivindica su sentido, en la medida que encuentra su rol y aporte específico para fortalecer la organización del campo popular. No queremos ser tolerantes ni con la corrupción ni con los dirigentes mediocres que nos llevaron a la derrota.

Las únicas victorias posibles en éste tiempo, las habrá de construir la militancia, sólo en la medida, que sea capaz de asumir el desafío de construir mayores niveles de organización popular, ahí donde están los humiles, los condenados de la tierra, los incómodos de éste tiempo, los que desaparecieron de la agenda política argentina, los que la están pasando mal en serio.

Nuestra esperanza es nuestro pueblo, y sus mejores hijos, la militancia. Por eso defendemos lo que fuimos para que sea un piso para proyectar lo que vamos a construir: una patria liberada sin explotadores ni explotados.

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